Podría pensar que es muy materialista hablar de mí como si fuera una marca, semejante a Coca cola? A Sprite? o alguna no tan reconocida como Link en el mundo de las gaseosas. Pero bueno aventurémonos a considerarme como algo único, con unas características diferenciadoras que hacen que los demás, en algún momento, se hayan interesado en mí, en saber que hago, en querer ser como yo y quien sabe hasta querer hacer las cosas como solo yo las sé hacer.
Es así como llego a estructurar mi propia marca, la de una mujer estructurada, inteligente, echada pa´lante como dicen. Y es que puedo ser tan alegre con la felicidad de los demás por sus logros y éxitos alcanzados, como una persona seria y centrada en los momentos de mayor tensión que se me presentan. Mientras escribo esto, reconozco que si efectivamente soy una marca….pero no como cualquiera que tiene alzas y bajas en el mercado sino con un carácter UNICO que me hace valer más por lo que he vivido que por lo material que es visible ante los ojos de los demás. Mi “propio yo” es lo inmaterial, que no se puede descifrar en este simple párrafo sino que tienen que conocer a medida que lean mis artículos….

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